Un esbozo sobre la ingeniería en Mesopotamia

Entre los ríos Tigris y Éufrates

Es evidente que, en un pequeño post como éste, resulta ciertamente atrevido cualquier intento de explicar la ingeniería de las primeras civilizaciones. Sin embargo, parte de lo que somos como ingenieros hay que buscarlo allí. Vamos, pues, a dar dos pinceladas sobre algunas de la técnicas que se originaron en las antiguas tierras del Oriente Próximo, a sabiendas que dejamos muchísimo por el camino. Animo a los lectores a añadir información adicional en los comentarios de esta misma página.

La “tierra entre ríos”, Mesopotamia, entre el Tigris y el Éufrates, fue no sólo cuna de las primeras civilizaciones, sino también de las técnicas constructivas. Hubo otros logros en la Antigüedad, quizás no tan espectaculares como las pirámides pero con un mayor impacto en el desarrollo de la Humanidad, como la construcción de canales y acueductos, que hicieron posible la aparición de ciudades y la expansión de la agricultura. Mucho antes del 3000 a.C., los Sumerios habían drenado las marismas del Golfo Pérsico y construido canales para irrigación. La ingeniería subterránea, tal como la entendemos actualmente, tuvo sus comienzos en Babilonia hacia el 2180 a.C. con la construcción de un túnel bajo el río Éufrates, de unos 900 m de longitud y una sección de 3.60 x 4.50 m2. Del mismo modo, la sustitución de la energía humana por otros tipos de energía, o el desarrollo de estas nuevas fuentes han supuesto igualmente hitos fundamentales en el desarrollo de la técnica. El uso de bueyes y, posteriormente con la aparición del arado, de caballos (más rápidos y eficientes que los bueyes), permitió al hombre disponer de nuevas fuentes motrices. En este sentido, el salto más importante se dio al reemplazar la energía animal por la mecánica, dando inicio al periodo que se conoce como Revolución Industrial. Continue reading “Un esbozo sobre la ingeniería en Mesopotamia”

Torres y rascacielos: de Babel a Dubái, o a la China

La construcción de rascacielos siempre ha sido una aventura y un mito para el ser humano. Es la metáfora más parecida al espírito de inmortalidad aspirada por los humanos, capaz de superar cualquier dificultad para alcanzar el cielo, el infinito. Las catedrales podrían ser los siguientes edificios, tras la mítica torre de Balbel, capaces de alcanzar dicha espiritualidad. La siguiente obsesión quizá fue la Torre Eiffel, diseñada por un ingeniero, y que no fue muy entendida por la academia del momento, aunque sí por los parisinos.

Los actuales rascacielos, creados en Continue reading “Torres y rascacielos: de Babel a Dubái, o a la China”